About
Pena Jewels nació en Lisboa en 2011 de la mano de la diseñadora española Miriam Álvarez, cuando decidió seguir su vocación, dejar su trabajo en publicidad y mudarse a Portugal para estudiar joyería. Fue allí donde creó la marca.
Desde entonces, Pena no ha dejado de viajar. De Lisboa a Madrid, donde abrimos nuestra primera tienda-estudio, y después a ferias internacionales en París y Nueva York. Durante años nuestras joyas cruzaron fronteras y llegaron a tiendas de Japón, China, Francia, Alemania, Italia y otros lugares de Europa y Asia.
Seguíamos produciendo artesanalmente, con orfebres y talleres locales, pero a un ritmo incompatible con el cariño. Presentábamos dos colecciones al año, trabajábamos para clientes internacionales y dedicábamos cada vez más energía a seguir el paso de una industria que siempre parecía pedir más.
Hasta que entendimos que ese no era nuestro camino.
Después de años dentro del circuito internacional, decidimos cambiar de dirección y recuperar la intención con la que había nacido Pena: hacer las cosas con tiempo, crear con libertad y mantenernos pequeñas e independientes.
Hoy nuestra casa está en Ibiza. Diseñamos colecciones pequeñas y producimos en España, trabajando con artesanas y talleres cercanos y utilizando técnicas tradicionales de joyería y orfebrería.
Cada pieza empieza con una idea y, muchas veces, con las manos: modelando una cera, recuperando un símbolo, una forma encontrada o una historia que queremos convertir en objeto. Plata, bronce y oro toman forma lentamente para convertirse en joyas contemporáneas, imperfectas y hechas para acompañarte durante mucho tiempo.
Ibiza también ha ido entrando lentamente en nuestro universo. El Mediterráneo, sus símbolos, el sol, el mar y antiguas historias de la isla aparecen transformados en amuletos y pequeñas esculturas.
Pena también ha crecido siempre rodeada de mujeres. Amigas artistas, fotógrafas, diseñadoras y creativas, que a lo largo de los años han compartido generosamente su trabajo, sus ideas, su tiempo y su talento con nosotras. De una forma u otra, todas ellas forman parte de la historia de Pena.
Después de más de una década, seguimos haciendo las cosas a nuestra manera: de forma independiente, en pequeñas cantidades y muy cerca de las personas que hacen y llevan nuestras joyas.
Creemos en los objetos hechos con tiempo. En conocer quién los fabrica. En las manos detrás de cada pieza.
Para nosotras, ese es el nuevo lujo.